
En este ejercicio, los alumnos trabajan con el vocabulario del otoño mientras practican la fluidez y capacidad descriptiva. Cada alumno recibe una palabra que debe hacer adivinar a sus compañeros, pero sin decir dos palabras relacionadas directamente con ella, llamadas “tabú”. Por ejemplo, si la palabra es hojas, no se puede decir árbol ni secas.
El objetivo es que los alumnos piensen de manera creativa, utilicen sinónimos, descripciones o ejemplos, y refuercen el vocabulario de manera práctica y divertida. El resto de la clase intenta adivinar la palabra mientras escucha atentamente y aprende nuevas formas de expresarse.
La actividad se desarrolla por turnos y puede adaptarse al nivel del grupo, aumentando o reduciendo la dificultad de las palabras tabú. Al final, se puede hacer una puesta en común, comentando las estrategias más originales y las palabras más complicadas.
Este ejercicio combina diversión, reto y práctica real del español, fomentando la interacción, la comunicación oral y el uso de expresiones cotidianas de otoño.
